martes, 25 de marzo de 2014

Utopía: La magia de su ser



Ya paso un día y su piel sigue en mi boca, sus curvas permanecen en mi mente como una película que se repite una y otra vez sin cesar, no ha pasado tanto y ya estoy anhelando ese momento en que por un instante su cuello y su ombligo fueron mi alimento, cuando mis brazos cual lazos rodearon su cuerpo para atarlo al mio y mis manos bordearon sus caderas para sentir sus delicadas curvas, si de esto esta hecho el cielo quiero morir ahora. Sus labios son ricos como la vida, su piel me mata y sus pechos me llevan a la gloria.

El dolor esta bien, sufrir esta bien, morir esta bien. Con sus ojos cerca de mis ojos, su piel pegada a la mía y sus dedos entre mis dedos, siento que todo esta bien.

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