sábado, 12 de abril de 2014

Que me hiciste

Ahora mis noches son tuyas amor mío, porque estas siempre presente ahuyentando mi sueño. Tu sonrisa se dibuja en mi memoria una y otra vez, mi almohada te conoce perfectamente porque solo le hablo de ti.

Tu hermosa piel me llama, la escucho decir mi nombre y mientras me llama yo la deseo, porque ni el mejor de los vinos se compara con el sabor y suavidad de la perfecta superficie que forma tu piel, lo se, porque mi boca ha estado en tu precioso cuello, en tus mejillas y mi lengua se ha sumergido en tu ombligo mientras tu cuerpo se retuerce causandome el mayor de los placeres.

Mis manos han recorrido tus curvas, mi boca ha probado cada una de tus partes, partes que me embriagan y traen locura a mis dias, locura de amor a estos días bajo el sol caribeño que alimenta mi pasión y ese fuego que encendiste en mi interior, el mismo fuego con el que siento arder mi corazón cuando nuestros cuerpos desnudos se abrazan y mis ojos avanzan, perdiéndose en tu mirada.

Pensando en ti

Te extraño mi amor, quiero que venga la magia y aparezcas aquí en mi cama, quiero dormir como un niño entre tus pechos, estar tan cerca de ti como nadie lo ha estado jamás hasta sentir tu respiración y todos tus latidos, besar tus ojos, tomar tus manos y dar pequeños y dulces besos en tus tiernos labios hasta que el sueño caiga en mis ojos y si el día siguiente he de estar muerto que nadie llore pues a la misma muerte con la mayor de mis sonrisas he de mirar ya que mejores últimos momentos no podría desear.